Poder

El poder como emoción, es «esa cosita» que te sube por la tripa cuando logras lo que quieres.

Os podéis imaginar cuan importante es dejar a los niños y niñas que desarrollen su poder personal, que conecten con su propia fuerza.

Los peques van creciendo y empiezan a moverse, a hacer, a hablar. Aplaudir sus logros, escuchar sus palabras, expresar admiración y reconocimiento por sus avances a cualquier nivel, hace que se sientan valorados, reconocidos y que cojan su lugar en el mundo. Sería como un «estás aquí y es maravilloso».

crecerCuidado con los «bien» y «mal» y mucha precaución con los «todos»: «mi niño lo hace todo bien». Es muy importante que a la hora de animar y reforzar, lo hagamos en el PEQUE y no en nosotros.

Es maravilloso LO QUE HACES, está genial LO QUE CONSIGUES, es ¡¡¡AUAAAAALAAAAAA!!! ¡COMO HAS MEJORADO!.

¿Y esto por qué?. A las niñas y niños les encanta recibir la aprobación del adulto y en muchas ocasiones, harán las cosas simplemente para complacernos. Por ello es tan importante, poner el VALOR en el proceso (cómo lo han hecho, cómo se les ha ocurrido la idea, la habilidad que han puesto para conseguirlo). Aquí es donde nace la oportunidad de enseñar hasta qué punto es bueno para ellos complacer al otro y en qué casos no y aprendan a conectar con sus necesidades, y su amor hacia ellos mismos y hacia los demás.

¿Y cómo hago esto?

OBSERVANDO Y CONFIANDO EN VUESTRA HIJA E HIJO. 

Dejadlos hacer teniendo en cuenta:

  • Lo del niño:  edad o periodo evolutivo, rasgos de personalidad, lo que hace o lo que os dice.
  • Lo vuestro: miedos, exigencias personales, deseos de que «el niño sea».

Os animo a que miréis a vuestros peques, a que observéis cómo van aprendiendo y cómo van logrando crecer y sobretodo que no perdáis ojo a sus caras cuando lo consiguen y que os dejéis empapar de esa vitalidad y fuerza, de su poder.