Rabia

La rabia como emoción, tiene infinidad de nombres: cólera, ira, enfado, rabieta, etc…aunque la sensación es la misma, ese fuego que sube por todo el cuerpo y que suele ser desencadenada por un determinado estimulo general, un ataque o una frustación. Es una emoción activa, que nos mueve y que tiende a querer salir de nosotros. La rabia, como todas las emociones es útil y nos permite defendernos tanto a nosotros cuando nos sentimos atacados, como cuando vemos que atacan a otro.

Creo que de todas las emociones es la que he visto más veces criticar y anular, principalmente porque su descarga está asociada a violencia y por lo tanto su expresión también.

Me parece importantísimo aprender a gestionar la rabia de manera adecuada, canalizando toda la energía que acumulada dentro de nosotros, pide salir para poder quedar en paz.

  • En primer lugar debemos aprender a ver cuando el niño o niña está empezando a enfadarse. Esto se aprende a base de mirar y mirar. La rabia empieza a manifestarse a partir del 3 o 4 mes de vida. Como en todo el aprendizaje emocional, enseñar a IDENTIFICAR la sensación con la emoción es el primero de los pasos.
  • Siempre, siempre se pone al niño o niña el LIMITE de no hacerse daño a sí mismo, a otro o destruir algo que no se haya preparado expresamente para ello.
  • Este último punto lo considero PRIMORDIAL: indicar al niño que siempre puede expresar y mostrar su enfado. Nosotros, los adultos, lo vamos a querer SIEMPRE y lo vamos a acompañar desde AMOR que le tenemos.

¿Y cómo se hace para que los peques saquen toda la ira?

Normalmente, la ira saldrá por dos principales canales: la garganta (gritos, gruñidos, palabras, etc…) y por actividad física (patadas, puñetazos, carreras, mordiscos, etc..)

Yo soy muy de «cojines para pegar». Siempre he tenido alguno específico para ello y los peques han aprendido a utilizarlo y a descargar (puñetazos, manotazos, bocados, etc…) todo SOLO sobre ese cojín. Por supuesto, hasta que aprenden, los juguetes, libros o aquello que estuviera cerca, ha volado por toda la estancia. Este asunto no es sencillo de gestionar.

Existen muchos más recursos donde la clave es DESCARGAR LA ENERGÍA que la rabia MUEVE: romper periódicos, hacer muñecos con plastilina de lo que nos enfada y luego aplastarlo, arcilla (esta es la que más me gusta), dibujar el enfado y romperlo, etc..

El que utilizo para mí misma es BAILAR. De hecho tengo una lista en Spotify que se llama ENERGÍA. Cuando estoy muy enfadada me la pongo y bailo y bailo hasta descargar completamente. Con los niños también la he utilizado y además de sacar todo para afuera, enseguida cambian la emoción y se conectan con el bienestar y la alegría.

Sé que esta emoción preocupa muchísimo a las familias y he de decir que ha sido una de las que por mi historia personal, más me ha costado gestionar con los peques. Recordad que dentro del blog hay un FORO y que estaré encantada de resolver las dudas que tengáis.

Espero que esta entrada os haya gustado y os haya sido de ayuda.

Un abrazote gigante.